Hola, soy Andrés Eduardo Galli, más conocido en el medio como Atypicoach. Soy Life Coach certificado desde hace 12 años, Ingeniero Químico, escritor, dibujante amateur y, sobre todo, una persona dentro del Espectro Autista (Asperger). A mis 30 años he construido una vida que muchos considerarían “imposible” para alguien como yo: he escrito cuatro libros, estudié dos carreras universitarias simultáneamente, soy técnico en electrónica, cinta negra en karate, orador, conferencista, profesor y mantengo un círculo sólido de amigos mientras cuido mi cuerpo y mi mente todos los días. Nada de esto fue casualidad. Fue el resultado de técnicas específicas de superación personal y solución de problemas que ahora enseño a otros.
Mi misión, tal como la comparto en mis conferencias y artículos que escribo, es clara: acompañar y potenciar las habilidades de personas con dificultades sociales o dentro del espectro autista y neurodivergencias. No busco “arreglar” a nadie, porque no hay nada que arreglar. Se trata de optimizar capacidades que ya existen, pero que el mundo neurotípico muchas veces no sabe reconocer ni valorar. Y lo hago desde dentro del espectro, con un lenguaje directo, práctico y sencillo que rompe la barrera de la jerga técnica y que llega directo al corazón y a la mente.
Mi enfoque: Coaching desde la experiencia vivida, no solo desde la teoría
El Life Coaching tradicional suele partir de un modelo “neurotípico” (que también manejo), que asume que todos procesamos el mundo de la misma forma. Pero sé de primera mano lo que significa sentir que cada cambio de rutina es un terremoto sensorial, que una conversación informal puede agotarte más que una jornada de trabajo y que el “masking” (camuflaje social) puede consumir tanta energía que al final del día apenas queda espacio para ti mismo.
Por eso mi coaching para neurodivergentes es diferente. Es 100 % personalizado y enfocado en sus características tan especiales . En las sesiones partimos siempre de dos preguntas poderosas:
- ¿Qué fortalezas únicas tienes que el mundo aún no ha visto?
- ¿Qué barreras concretas (sensoriales, sociales o cognitivas) te están frenando hoy?
Utilizo técnicas que yo mismo apliqué para estudiar dos carreras a la vez mientras lidiaba con sobrecarga sensorial y ansiedad social. Por ejemplo, la “descomposición en micro-rutinas”: en lugar de decir “organízate mejor”, enseñamos a construir sistemas visuales y temporales que respeten la necesidad autista de predictibilidad. O la técnica del “anclaje sensorial”: identificar un objeto, sonido o movimiento que regule el sistema nervioso en momentos de sobrecarga. Son herramientas simples, pero transformadoras, porque nacen de la experiencia real, no de manuales genéricos.
En los artículos que escribo lo reflejo constantemente. Uno que escribí recientemente sobre migración y autismo explica con total claridad por qué migrar de tu país no es solo cambiar de casa. Para muchas personas en el espectro, eso puede sentirse como un colapso total. Yo lo desgloso paso a paso: “Migrar no es solo cambiar de lugar. Es cambiar rutinas, sonidos, horarios, caras conocidas… y empezar de nuevo”. Luego muestro el lado poderoso: cada cambio grande también es oportunidad para crear redes nuevas, aprender estrategias frescas y descubrir formas de conexión que antes ni imaginabas. Y termino con una recomendación práctica y alcanzable: “Mantener el vínculo con nuestros afectos —aunque sea por videollamada— puede marcar toda la diferencia”. Eso es exactamente el estilo que busco: algo vivenciado como complejo, explicado de forma útil y esperanzadora.
Comunicar ideas complejas de manera clara, útil y atractiva
Uno de los mayores retos del Coaching para Neurodivergentes es traducir conceptos neurológicos profundos (doble empatía, monotropismo, sobrecarga ejecutiva) en palabras que cualquiera pueda aplicar hoy mismo. Ahí es donde brilla mi habilidad principal: la comunicación.
En los episodios de podcast donde participo hablo de “sentirse fuera de lugar” no como un drama abstracto, sino como una experiencia concreta: “Para muchas personas dentro del espectro, los cambios grandes pueden sentirse abrumadores: nuevas reglas sociales, pérdida de apoyos, incertidumbre y la necesidad constante de adaptación”. Uso metáforas visuales (porque sé que muchos autistas pensamos en imágenes) y siempre termino con acción concreta. No dejo a mis oyentes con el “qué bonito lo que dices, pero… ¿y ahora qué hago?”.
Lo mismo ocurre en mis sesiones de coaching a un nivel más práctico y personalizado. El lenguaje es directo (“Lo digo claro y raspado”, como dice uno de mis hashtags favoritos), empático sin paternalismo y lleno de ejemplos reales. Nunca uso términos clínicos sin explicarlos inmediatamente. Si hablo de “doble empatía”, lo traduzco: “Es como si dos personas hablaran idiomas distintos y ambos creyeran que el otro es el que no entiende”. Luego ofrezco una estrategia: preguntas de calibración (“¿Puedes explicarme cómo ves tú esta situación?”) que cualquiera puede usar mañana mismo en una conversación.
Esta capacidad de facilitar sin simplificar demasiado es lo que más valoran mis clientes. Padres de adolescentes autistas me dicen: “Por fin alguien explica el meltdown no como capricho, sino como sobrecarga neurológica… y me da herramientas para prevenirlo”. Adultos recién diagnosticados comentan: “Por primera vez siento que alguien habla mi idioma y no me trata como un problema a resolver”.
Herramientas concretas que entrego en cada sesión
Mi coaching no se queda en charlas motivacionales. Cada cliente recibe un “kit de herramientas personalizado” que incluye:
• Mapas de energía sensorial: identificar triggers (gatillos) y calmantes específicos (luz, ruido, texturas).
• Protocolos de “reset” ejecutivo: técnicas de 5 minutos para recuperar foco cuando la sobrecarga cognitiva llega.
• Estrategias de “unmasking gradual”: cómo mostrar más autenticidad sin perder oportunidades laborales o sociales.
• Planes de vida a largo plazo adaptados al pensamiento monotropo (esa capacidad de hiperenfocarnos en temas que nos apasionan y convertirlos en carrera o propósito).
• Ejercicios de escritura y dibujo: como soy escritor e ilustrador, incorporo tareas creativas que ayudan a procesar emociones que las palabras solas no alcanzan.
Todo esto lo ilustro muchas veces con dibujos míos (los mismos que realizo para ilustrar mis libros y fantasías). Porque sé que una imagen vale más que mil palabras cuando el procesamiento verbal está saturado.
Resultados que hablan por sí solos
No soy de prometer milagros en 30 días, pero sí de mostrar progresos reales. Un cliente de 32 años que llegó con ansiedad crónica por cambios laborales ahora lidera su propio proyecto freelance porque aprendió a diseñar rutinas flexibles que respetan su necesidad de profundidad. Una madre de un adolescente TEA me escribió: “Mi hijo por fin se siente entendido en casa y ha empezado a hablar de sus intereses especiales sin vergüenza”. Esos mensajes son mi combustible.
En mi propio camino, las mismas técnicas me permitieron migrar, reinventarme y seguir creciendo. Como conté en un episodio de un podcast, reconstruir la vida desde cero es posible cuando conviertes la incertidumbre en un sistema de experimentación controlada. Eso es lo que enseño: no se trata de eliminar el autismo o las neurodivergencias, se trata de construir una vida donde estas diferencias se conviertan en un superpoder, no en obstáculos.
¿Por qué elegir un coach que está dentro del espectro?
Porque hablo su mismo idioma neurológico. No necesito que me expliquen “por qué le molesta el ruido de la oficina”. Ya lo sé. No necesito que justifiques por qué prefieren leer un manual antes que una conversación improvisada. Ya lo vivo. Esa conexión profunda genera confianza inmediata y acelera los resultados.
Además, combino mi formación como ingeniero químico (pensamiento sistemático, resolución de problemas) con mi experiencia como artista y escritor. El resultado es un coaching lógico, creativo y profundamente humano.
Invitación abierta
Si estás leyendo esto y sientes que “algo no encaja” en el mundo tal como te lo han vendido, o si eres familiar de alguien en el espectro y buscas herramientas reales en vez de frases motivacionales vacías, estoy aquí en Mi Café Terapéutico donde compartiré con ustedes tips, reflexiones y dibujos que explican el autismo de forma clara y atractiva y estaré a la orden, para que mediante sesiones de coaching personal puedan potenciar sus habilidades y sacarle provecho a esas increíbles características únicas que te hacen tan especial.
Recuerda: nada es imposible para un Neurodivergente… ni para ti. Solo hace falta el acompañamiento correcto, las herramientas adecuadas y alguien que entienda de verdad cómo funciona tu mente.
¿Empezamos?



